¿Cómo no sentir ésta noche?¿No ves cómo me atraviesa?
El calor se sumerge en mi
y mis tendones se distienden.
Observo el cielo profundo
y los astros celan mi calidez.
¡Tan lejos y tan fríos están!
¿No ves cómo tiritan allí?
¿Cómo no extrañar esa velada?
Recordarlo asi de cerca,
saber que no está aquí.
La brisa desenfrenada y pura
choca mis mejillas mojadas.
Mi corazón reposa sufriendo
y el llanto estalla en el mar.
¿Cómo dejar que me olvides?
¿No ves que mis poros te esperan?
Es tu calor lo que recuerdo,
lo que tensa mis arterias.
Miro la noche inmensa,
más inmensa y sofocante.
Las horas me esperan
y mis venas siguen sin saltar,
la noche crea un suspiro que roza mis labios salándolos.
¿No ves que las olas te llaman?
¿Cómo ignorar su desesperación?
Ahí está el mar, cielo,
noche y brisa, corazón.
Olas y astros guiñandose.
Recordarte a mi lado,
saber que ya es muy tarde.
Mis ojos se emocionan
y el espectáculo finaliza.
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